Se dejaron en el olvido durante el análisis del caso griego y la imposición de un gobierno tecnócrata, los episodios inmediatamente anteriores que condujeron, primero a la destitución de la cúpula del ejército griego cuyo presupuesto militar es el más alto entre los países miembros de la OTAN (en proporción al PIB) si exceptuamos a los Estados Unidos, por parte de Papandreu, la convocatoria de un referéndum sobre las medidas de rescate y la quita sobre la deuda griega, y la posterior renuncia del mismo a su celebración, tras las presiones recibidas por parte de Francia y Alemania, en lo que a mi juicio ha venido a ser uno de los episodios más vergonzosos vividos en los últimos 50 años en la politica europea.
En conclusión, fue un debate interesante, impecablemente organizado por AG FITEL Fundación Anastasio de Gracia e inteligentemente conducido por el experimentado Iñaki Gabilondo , pero que se quedo corto en el tiempo y dejo muchas preguntas en el aire. También hubo quien echo en falta un turno de preguntas entre el público asistente, que llenaba el salón de actos del Ateneo de Madrid.
Entre quienes se quedaron con ganas de plantear alguna cuestion me encuentro yo, por lo que aprovecho para hacer aquí mi intervención preguntándome sobre si el tipo de "revolución 2.0" que se nos está vendiendo es real o una pantomima, recordando las palabras de un grupo de ciudadanos, proclamadas cuando no existian tweeter, facebook, redes sociales o ni siquiera telégrafo o electricidad, y los traslados se efectuaban a caballo, carruaje o en barco: en el siglo XVIII, de las que a mi modo de ver nacen las democracias actuales. Palabras olvidadas en nuestras democracias del siglo XXI pero de las que son herederas y deudoras. Palabras llenas de altruismo, de generosidad y de amor por la humanidad en su concepto mas elevado, en las que se encuentran las respuestas a muchas de las preguntas que en el debate han quedado en el aire, y palabras en las que tendríamos una posible solución, en el caso de ser valientes, y que nos demuestran que las revoluciones nacen de la resolución y la voluntad:
"...Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son [...] iguales; que son dotados [...] de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad..."
Declaración de Independencia de los EEUU del 4 de julio de 1776
“El objeto de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la seguridad y la resistencia a la opresión.”
Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789
Miguel Angel Garcia Sánchez