¡Barcelona forever!

¡Barcelona forever!

Por motivos de trabajo, me veo a menudo en la obligación de viajar y en la de quedarme a dormir en las ciudades que visito, tanto a nivel nacional como internacional. Pues, soy músico profesional (guitarrista) y actúo en variados y distintos lugares del mundo. El mes pasado por ejemplo toqué en Barcelona y, obviamente, tuve que elegir un hotel en el que quedarme a dormir. Después de haber estado un tiempo navegando e indagando por Internet, me decanté finalmente por el Mercer Barcelona, un hotel de lujo ubicado en el corazón del barrio gótico de la ciudad condal del cual los usuarios hablaban maravillas y cuyas fotos me causaron una gran impresión.

El hotel en cuestión ocupa, en efecto, toda una serie de edificios construidos sobre una parte de la muralla romana de la antigua Barcino lo que le da un gran valor arquitectónico al conjunto. Además, el hotel cuenta con unos arcos medievales y frescos originales del siglo XII que no pueden dejar a nadie insensible. Yo, francamente, me quedé atónito ante tanta belleza. Con ello, el hotel se encuentra situado a escasos metros de muchos lugares de gran interés turístico como la catedral, las ramblas, el Museo Picasso, el Palau de la Música, El Born, el Mercado de la Boquería, etc. ¡Mejor imposible! Todo está pensado para satisfacer de la mejor manera posible al cliente ofreciéndole un trato exclusivo y singular, una experiencia única que jamás olvidará. Personalmente, lo tengo más que claro: la próxima vez que tenga que tocar en Barcelona, me alojaré de nuevo en este maravilloso hotel de cinco estrellas pensado para satisfacer cualquier cliente por muy exigente que sea.

¡Qué bonita es Barcelona!

Ciudades y capitales bonitas he visto muchas debido a mi trabajo, y os puedo asegurar que Barcelona no desmerece en absoluto frente a otros lugares hermosos del mundo y de España. Pues, ¡lo tiene todo y para todos los gustos! La ciudad condal enamora verdaderamente a quien la visita. No sólo por su clima estupendo en verano y templado en invierno, por sus playas, su activa y diversa vida diurna y nocturna, sino también por su gran diversidad, tanto a nivel cultural como social. Barcelona es muy conocida por las obras del gran Gaudí  que se encuentran presentes y diseminadas a través de la ciudad condal: la famosísima Basílica de la Sagrada Familia, todavía sin acabar y cuyas mejoras se estiman finalizarán sobre el año 2030 y que reflejan el ingenio y la increíble creatividad del artista hasta sus últimas consecuencias.

Un edificio maravilloso cuyo interior no es sin recordar a un gran bosque. Imprescindible visita es también la del Park Güell,  un espacio original y distinto a todo lo conocido y fiel al estilo del artista y decorado con mosaicos de colores que te atrapan y cuya belleza y calma no dejan a nadie indiferente. ¿Y qué decir de la Casa Milá más conocida como La Pedrera?, una de  las mejores y baratas visitas que se pueden hacer en la capital catalana, o la de la casa Batlló, un edificio cuya fachada colorista, así como el techo, en el cual queda representada la batalla de San Jorge (patrón de Cataluña) contra el dragón es sencillamente espectacular. En cuanto a los patios interiores de la casa, éstos son una prueba del genio y del dominio de la luz del artista catalán quien consigue llevarte hasta el interior del mar. El Palacio Güel es, por otra parte,  otro de los edificios emblemáticos creado por Gaudí y con el que empezó a experimentar con el trencadís que son los elementos cerámicos troceados que van a partir de entonces ser una de sus marcas de identidad. La Casa Vicens o la Casa Calvet son otras de sus creaciones más conocidas y que se pueden admirar en la capital catalana. Pero, otras obras no tan aparatosas o gigantescas como las farolas de la Plaza Real son, asimismo, dignas de ser contempladas.

En fin, hay tantas cosas por ver y hacer en Barcelona aparte de admirar las obras del creador más famoso y universal de la ciudad condal que son necesarias más de una visita a esta espectacular capital para poder verlo todo y apreciar los múltiples tesoros y maravillas que alberga celosamente y cariñosamente en su seno. En cuanto a hospedarse, tal y como lo he dicho más arriba, para mí no hay mejor hotel de lujo para vivir una experiencia mágica y única que el Mercer Barcelona, un edificio ubicado a escasos metros de muchos de los lugares turísticos y emblemáticos de esta gran y fantástica ciudad cosmopolita, abierta al mundo y mirando siempre con orgullo hacia el futuro: ¡Barcelona forever!