Comprar o Alquilar, ¿qué es más rentable?

Comprar o Alquilar, ¿qué es más rentable?

La mentalidad de compra en España siempre fue la predominante, sin embargo, tras la crisis de 2008 y la burbuja inmobiliaria muchos jóvenes ni se plantean la opción de comprar una vivienda. No obstante, siempre se nos puede plantear si, más allá de los tópicos, comprar es más rentable a la larga y alquilar es tirar el dinero. Al menos, está es más la percepción de generaciones anteriores. Si bien, siempre es conveniente realizar un pequeño estudio financiero adaptado a nuestro perfil y necesidades para dar con la solución que más se adapta a nuestra situación.

Por un lado, debemos considerar todos los factores que diferencian una compra de un alquiler y hacer un balance general de todos los gastos que suponen ambas para poder concluir si, en nuestras circunstancias, nos conviene o no la compra de una vivienda o si, por el contrario, lo que nos sale más a cuenta es el alquiler.

Debemos de recordar que la hipoteca no es una cuota estable como la del alquiler, sino variable y que puede cambiar significativamente con el paso del tiempo, ya que, aunque el Euribor esté actualmente en negativo (en Marzó de 2016 cerró en negativo al -0,012 %), por ello, el Banco de España recomienda que no firmemos una hipoteca si no podemos pagarla en caso en que el Euribor llegara al 5 %, ya que en 2008 el índice sobrepasó ese valor y es un buen indicador a tener en cuenta.

Porque sí, ahora si pensamos en las cuotas hipotecarias frente a los alquileres podemos encontrar interesante comprar, si bien, debemos recordar que las cuotas hipotecarias varían por lo que precisamos la estabilidad de un trabajo con el sueldo suficiente para asegurarnos el pago de la hipoteca en caso de que ascienda, así como un buen colchón de ahorros.

Ademas, debemos recordar que al ser propietario de una vivienda debemos asumir más gastos que si somos inquilinos. Impuestos como el IBI, seguros o gastos de comunidad son solo algunos de ellos.

Lo que significa que la compra supone un mayor desembolso inicial que solo será rentable si pensamos en permanecer en esta vivienda en el largo plaza. Por tanto, si nuestras circunstancias vitales nos hacen cambiar de vivienda habitualmente, comprar puede no ser la mejor opción para nosotros.

Factores para ayudar a decidirnos por Comprar o Alquilar

Por otra parte, también es cierto que no siempre seremos trabajadores activos, llegará un momento en el que nos jubilemos y, entonces nuestros ingresos se reducen de media un 26%.

En este sentido, cuidado con la teoría de que la vivienda se revaloriza con el tiempo. Es cierto que en mucha ocasiones esto es así, pero lo mejor es hacer siempre memoria histórica y recordar los problemas que llegaron con el boom inmobiliario.

Debemos de recordar también, y más tras lo ocurrido con la burbuja inmobiliaria a ser prudentes y, en este sentido, es conveniente no embarcarnos en una compra si no tenemos al menos un 30% del valor de la vivienda.

Por ello, nunca está de más contar con un buen asesor inmobiliario que nos pueda orientar en el sentido financiero, existen asesorías con profesionales muy experimentados que nos pueden ayudar a terminar de decidirnos. En ciudades grandes como Barcelona o Madrid, la ayuda de un asesor es casi obligada por la infinidad de variables y las oscilaciones del mercado inmobiliario.

Así, si estamos buscando comprar o alquilar una vivienda en la zona norte de Madrid lo mejor es acudir a una Inmobiliaria especializada en esta zona como Fresno Inmobiliaria que pueda darnos soluciones reales al ser expertos en esta zona de Madrid.

Así, para hacernos una idea de cómo calcular si nos interesa más comprar que alquilar podemos hacerlo a partir del tipo de interés de la hipoteca. En caso, de no tener ningún dato de partida podemos emplear un 2% para hacernos una idea.

A esto, añadimos el plazo de amortización de la hipoteca, que viene a ser el número de años en que podremos devolver el préstamos al bando (por lo general no suele ser inferior a 25 o 30 años). Lo más recomendable aquí es que elijamos un plazo que podamos cuya cuota podamos asumir fácilmente.

Con esto podemos hacernos una idea general de lo que supondrá nuestra hipoteca, si bien está claro que debemos de considerar el carácter invariable de las cuotas hipotecarias.

En definitiva, una importante decisión que debemos de tomar sopesando los costes con bases reales y nuestras circunstancias vitales, de manera que tomemos la decisión más apropiada y favorable a corto o largo plazo.