Farmacias Online

A pesar de que aún no están muy extendidas, algunos usuarios ya disponen de la nueva tarjeta de la seguridad social que, en lugar de ser una diferente para cada comunidad, ahora todos los ciudadanos españoles dispondrán de una tarjeta idéntica residan donde residan con la finalidad de que si viajan, dentro de nuestras fronteras, o cambian de residencia temporalmente, puedan seguir utilizando su SIP en el centro médico de cualquier ciudad o municipio.

Esto, aunque no lo parezca, es un beneficio que llevábamos tiempo necesitando, pues no seríamos los primeros ni los últimos que nos ponemos enfermos en nuestro viaje vacacional y al llegar al centro de salud nos informan de que nuestra tarjeta sanitaria no puede ser leída en sus ordenadores porque pertenecemos a otra comunidad autónoma y, por ende, sólo nos pueden tratar en Urgencias. Luego dicen que se colapsan…

Ahora bien, si se molestan en cambiar todas las SIP para mejorar la calidad del servicio teniendo la tecnología necesaria como para que dicha tarjeta sea totalmente digital… ¿por qué seguimos necesitando un papel y un código de barras para sacar las medicinas recetadas de la farmacia?

Los usuarios se quejan a menudo de que si  ese código de barras, con el paso de los días, se estropea o difumina por culpa del calor y de la tinta, el lector de las farmacias deja de funcionar y, por tanto, no pueden darte los medicamentos recetados. Y, mientras tanto, el Gobierno que decide cambiar las tarjetas sanitarias, hace oídos sordos a este último problema, y lo único que hace es unificar los colores y poner una banda magnética válida en toda España cuando podría hacerlo también para incluir un chip que permitiera leer las recetas que tiene cada paciente.

Algo similar ocurre con el tema de las farmacias online. Lógicamente no pueden vender medicamentos a través de la red, por razones obvias, por lo que sólo pueden publicitar ciertos servicios y productos de cosmética, homeopatía, ortopedia, etc. lo que al final convierte la página web en una especie de droguería, herboristería y laboratorio, pero de farmacia queda ya poco. ¿No sería más beneficioso para dichas farmacias si a través de la tarjeta sanitaria pudieran mandar las recetas a la plataforma virtual, como lo hace un lector de DNI actualmente, de modo que sólo el propietario de la receta pudiera pedirla? Otros países ya disponen de un sistema similar pero nuestra seguridad social no está muy por la labor y, aunque entiendo los motivos, también soy de las que piensa que quien quiere comprar ilegalmente un producto, lo hace, y no necesita de recetas y tarjetas de terceros.

La Farmacia San Felix 75 es una de las mejores plataformas online de farmacias que he encontrado en la red. Hablamos de una farmacia de Castellón que ofrece servicios de fórmulas magistrales, dermocosmética y cosmética, fitoterapia y nutrición, maternidad y puericultura, control de tensión, pruebas de colesterol, triglicéridos y azúcar, homeopatía, análisis genético, ortopedia… En mi opinión es una de las farmacias más completas que he visto en mi vida y su página web es igual de buena. Ahora bien… ¿No ganarían más si pudieran vender ciertos productos vía online? Ya no te digo medicamentos con receta pero tal vez sí otro tipo de medicamentos para los que no es necesaria dicha receta.

Muchas ventajas y pocos problemas

Imaginad que cogéis un constipado de esos para los que sólo necesitáis reposo y paracetamol. ¿Qué tendría de malo que, estando en casa, hicieráis un pedido de este medicamento con esperanza de recibirlo en casa unas horas después y evitar así salir a la calle en el estado en el que os encontráis? ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Qué alguien comprase un cargamento de paracetamol? Lo podrían hacer exactamente igual de manera física acudiendo a cinco o seis farmacias diferentes y, a las malas, de manera online podemos limitar las compras por número de IP.  Es decir, que solución, si la buscamos, hay. Pero es más cómodo cambiar hoy las tarjetas sanitarias para una única cosa, pudiendo aprovechar para hacerlo por más, y el resto ya se verá más adelante. Así, igual, hasta sacamos más dinero con tanto cambio ¿no?

Sin embargo, las farmacias online, a pesar de todos estos hándicaps, ofrecen también algunas ventajas:

  • Mayor privacidad, pues a través de la red sólo el farmacéutico y tú estaréis al tanto de lo que te ocurre y del problema que tienes.
  • Ahorro de tiempo y dinero. Una ventaja que no solo tienen las farmacias online sino también casi todos los comercios en red.
  • Mayor facilidad para encontrar lo que desea. El catálogo de las farmacias online suele ser más amplio que el de las farmacias físicas y encontrar lo que se desea, si la plataforma tiene buscador, puede llevarnos a penas un par de segundos.
  • Calidad y confianza. Poco a poco son más los usuarios que confían en las tiendas online para adquirir ciertos productos o servicios y los comercios, como lo saben, dan calidad y seguridad a la hora de los pagos mediante herramientas como paypal y otras formas de compra con pago seguro.
  • Tiempo de entrega. Podemos esperar en casa la llegada del producto que, si se pide a una farmacia cercana, no debería ser mucho mayor a 24 horas.

 

El debate está servido… Y vosotros ¿estáis a favor o en contra de las farmacias online?