El futuro de los yacimientos mineros

El futuro de los yacimientos mineros

Un yacimiento mineral es, según la definición natural, es una acumulación de un mineral, sea éste metálico o no, pero que aparece con más abundancia que la habitual. A veces ese mineral es valioso en sí mismo o es portador de algún elemento nativo que es requerido por el mercado, y entonces la concentración (yacimiento mineral) tiene la potencialidad para convertirse en yacimiento minero. En España podemos presumir de tener muchos, o mejor dicho, de haber tenido, porque cada vez son menos. Esto nos hace preguntarnos, ¿qué futuro tiene este sector?

La minería está sufriendo en los últimos años un cambio drástico que afecta tanto al propio negocio minero como a las condiciones de los profesionales implicados en la investigación y explotación de yacimientos geológicos. Como os decíamos, ya nada es como antes.

Las políticas que se están llevando a cabo en Europa sobre yacimientos minerales en los últimos años han sido demasiado blandas y esto ha llevado a una gran dependencia de terceros países como China o la República Democrática del Congo para la importación de minerales metálicos y estratégicos necesarios para la fabricación de tecnología. Algo que es ilógico cuando en España contamos con las mejores explotaciones. Sin ir más lejos, en Ponferrada, la empresa Ardoises Despagne es un referente en la extracción de pizarra.

Buscando alternativas

Son muchas las explotaciones que intentan asegurar su futuro. Por ejemplo en Andalucía, aunque el producto que más se extrae y se investiga actualmente es el cobre, seguido del zinc, en la región se pueden encontrar también otros minerales metálicos, como el plomo, el hierro, la plata y algún depósito de oro. Sin embargo el futuro de la minería metálica pasará por la investigación, ya que los progresos conseguidos en el ámbito de la exploración, como la realización de prospecciones a mayores profundidades.

Un ejemplo de innovación lo tenemos en la nueva planta piloto de Cobre Las Cruces, fruto de su proyecto de ampliación de la actividad de la empresa mediante la extracción de sulfuros primarios polimetálicos, que contienen cobre, zinc, plomo y plata, hallado bajo el yacimiento de sulfuros secundarios actualmente en explotación.

Por otro lado, en el yacimiento de Aznalcóllar (Sevilla), han comenzado los primeros trabajos y pronto darán sus frutos. Este proyecto contribuirá a generar riqueza y empleo en su entorno, y mostrará al mundo que es posible practicar hoy en día una actividad minera ligada a conceptos como innovación tecnológica y respeto ambiental. Mientras en Almería, hay cien yacimientos mineros a la espera de que alguien los explote.

Sin duda, es labor de todos, pero sobre todo de los políticos el fomentar que esta situación cambie y que las administraciones con competencia legislativa deroguen y sustituyan la legislación minera actual por otra más moderna y en consonancia con la normativa europea vigente para las cualificaciones profesionales. Por el interés de la ciudadanía es obligatorio que esta regulación permita cubrir todos los aspectos que faciliten explorar, investigar y explotar dentro de los márgenes legales y de los criterios asumibles con el adecuado respeto por el medio ambiente. Muchos puestos de trabajo están en peligro.

Además, las empresas deberán de invertir grandes cantidades en exploración e investigación. Cada vez será necesario más. En estas circunstancias se hace imperativo alcanzar un marco legislativo adecuado al sector.

De no ser así, el futuro de las explotaciones estará muy negro, casi tan negro como el sufrido carbón, que ya apenas tiene protagonismo.