La buena o mala salud, en nuestro rostro se refleja

La buena o mala salud, en nuestro rostro se refleja

Decía el gran filósofo romano Cicerón que “la cara es el espejo del alma, y los ojos son sus intérpretes”. Una verdad muy cierta pues la cara refleja, aparte de nuestra carga genética, nuestra forma de ser, la filosofía de vida seguida en nuestra andadura, nuestro bagaje a lo largo de los años, el currículum vitae de la comunicación no verbal, etc. Por todo ello, y siempre dependiendo de la predisposición genética, la edad, las costumbres o los hábitos de vida, debemos tener claro que la piel del rostro necesita ayuda. Es por ello que en las clínicas de medicina estética Rosa Bonal están comprometidos con la belleza exterior e interior, para ello cuentan con un equipo médico y profesional altamente cualificado que emplea las últimas tecnologías relacionadas con el mundo de la medicina y la cirugía estética con el objetivo de ofrecer los mejores resultados con una atención integral en medicina estética, y una atención y asesoramiento totalmente personalizado y adaptado a las necesidades de cada cliente.

Existen enfermedades internas de nuestro organismo que se reflejan en nuestro rostro, entre las cuales podemos citar algunas de las que a continuación os mostramos:

  • El estrés y la ansiedad. Trabajar o vivir en un ambiente estresado tiene un efecto automático sobre nuestro cuerpo y nuestra piel, como granos, picores, enrojecimiento…, estos problemas son debidos a las alteraciones hormonales provocadas por el estrés. Las expresiones más marcadas de nuestro rostro, una pérdida importante de volumen, unas arrugas más profundas, un tono apagado, un aspecto desmejorado en general, está directamente relacionado con la ansiedad o el estrés y afecta al deterioro de la producción de colágeno y del ácido hialurónico.
  • El insomnio. Durante el sueño el aumento de las hormonas de crecimiento permite que las células dañadas sean reparadas, si este proceso se interrumpe las células de la piel se dañan produciendo un rápido avance en el proceso de envejecimiento. Asimismo, durante el sueño la hidratación del cuerpo se reequilibra, la falta de descanso provoca hinchazón de ojos y ojeras, y a largo plazo, según estudios realizados, las líneas de expresión y las arrugas se incrementan en un cuarenta y cinco por ciento, lo cual es un gran porcentaje que debemos de evitar.
  • Hipotiroidismo. La sequedad de piel es un problema frecuente que afecta a las personas que padecen el enlentecimiento de la función metabólica producida por un mal funcionamiento de la glándula del tiroides. El funcionamiento de la piel está controlado por hormonas como la tiroidea, por ello en algunos casos puede aparecer como fría, seca o pálida, siendo muy importante un control adecuado de la enfermedad y una buena hidratación de la piel.

Asimismo, algunos hábitos relacionados con nuestro estilo de vida provocan un envejecimiento prematuro de la piel, como sucede, por ejemplo, con:

  • El tabaco. Uno de los efectos de su consumo es la reducción del flujo sanguíneo que llega a la piel, lo que provoca una falta de oxigenación de las células que conlleva una deshidratación, pérdida de elasticidad, unas arrugas estrechas y profundas y en general un envejecimiento facial considerable.
  • El consumo excesivo de alcohol. Está estudiado que su consumo reduce la cantidad de vitamina A en nuestro cuerpo, lo que produce problemas de sequedad y descamación de la piel, perdiendo elasticidad y firmeza.
  • Exposición al sol sin protección. El sol es una buena fuente para la obtención de vitamina D, tan esencial en nuestro organismo, pero exponer nuestra piel a los rayos solares sin una protección adecuada, acelera el envejecimiento de la piel además de aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar un cáncer de piel.

¿Qué debemos hacer para envejecer saludablemente?

Hasta ahora os hemos hablado de algunos de los motivos por los que nuestro envejecimiento es prematuro o incluso porque es más señalado en nosotros que en otras personas, por lo que ahora os trataremos de dar algunas de las claves que debéis seguir para que esto deje de ser así y, por tanto, pasen los años sin que se note demasiado en nosotros, consiguiendo así con unos pequeños trucos, envejecer más saludablemente. Lo primero que debemos de tener en cuenta es que, si seguimos unos hábitos de vida saludables como comer sano y hacer deporte, nuestro cuerpo nos lo agradecerá notablemente. Si optamos por no consumir alcohol, drogas y fumar, los beneficios también serán notables y si además somos capaces de llevar una vida sin estrés ni agobios, tendremos una dosis extra de vitalidad que nos hará llegar a mayores con un mejor aspecto.