Cómo proteger las piscinas del otoño

Cómo proteger las piscinas del otoño

Por fin parece que el calor amaina y en su lugar llega el frío. Y es que aunque el calor sea tan agradable, la realidad es que necesitamos que el frío llegue, no solo porque es parte esencial del ciclo de la vida, sino porque el frío trae las tan apreciadas lluvias que tanto esperan este año los agricultores.

El verano es un momento muy apacible para disfrutar de los baños en la playa en la piscina. Mucha gente decide instalar una piscina en su casa, ya que la comodidad, privacidad y facilidad de uso es una ventaja frente a las piscinas públicas, que se llenan de gente, son ruidosas y en ocasiones no te dejan disfrutar del momento.

Si en verano debemos de mantener las piscinas, en invierno también. Y es que aunque no vayamos a bañarnos, el agua está expuesta al medio ambiente, y esto significa que está expuesta a una gran cantidad de bacterias que producen algas. Además, el agua puede ser un lugar perfecto para que pequeños animales críen a sus retoños. No está de más recordar que un agua que no ha sido tratada durante el invierno requiere mucho más esfuerzo económico a posteriori.

Por eso es necesario que durante esta época del año llevemos acciones encaminadas a mantener el agua en un buen estado de conservación, no solo porque en verano lo podamos agradecer, sino porque nunca sabes cuándo puedes darte un baño, y más aún con el “veroño” que estamos pasando este año. Hoy os traemos algunos consejos para mantener el agua en invierno de una manera fácil y sencilla.

Las acciones que llevar a cabo

No pienses que el mantenimiento de la piscina en los meses de frío puede ser algo tedioso, con pequeños gestos puedes realizar grandes avances en el cuidado y tratamiento del agua. Es algo similar con el mantenimiento durante la temporada de baño, aunque en algunos casos y dependiendo de la dejadez, hay que hacer esfuerzos mayores.

Uno de los aspectos más importantes es comprobar el estado de los sistemas de filtrado, ya que de ello depende la limpieza del agua y la buena actuación de los productos químicos. Comprobar los skimmers, las salidas de agua y la depuradora son acciones imprescindibles que llevar a cabo al acabar la temporada de baño. Además, en el caso de que se estropeen tienes tiempo para cambiarlos sin tener que evitar bañarte.

También es importante destacar que dependiendo del tipo de piscina es necesario cambiar el agua cada cinco años más o menos. Esto puede ser una buena oportunidad para reformar la piscina en el caso de que sea necesario. También nos permite comprobar que no hayan filtraciones o desperfectos graves que sólo te das cuenta durante la temporada de baño.

Empresas como DTP Piscinas ofrece servicios de rehabilitación de piscinas, además de encargarse de fabricar piscinas de un material novedoso fruto de muchos años de inversión, “Kerapool Tech”, y todo con la confianza de una empresa con más de treinta años de experiencia, entrega y profesionalidad.

Después de tener controlado el estado de los sistemas de filtrado, hay que proceder a realizar un tratamiento con productos químicos como el cloro y/o el bromo. Dado que no vamos a bañarnos durante estos meses, es recomendable usar cantidades menores de estos productos, así como durante periodos más largos de aproximadamente ocho horas a la semana.

Otro tratamiento que hay que darle al agua es el de cloro y alguicidas, sobre todo si existe vegetación alrededor de la piscina, ya que evitará la descomposición y el deterioro del agua. Este tratamiento se hará dos veces a lo largo del invierno, justo antes de terminar la temporada de uso y otra vez entre febrero y marzo.

Por último, hay que comprobar también el pH del agua, recordando que los valores recomendables oscilan entre 7,2 y 7.6. Así potenciaremos el efecto del tratamiento anti algas, y además evitaremos que la piel no sufra irritaciones. Este aspecto te ayudará a que la recuperación del agua en la temporada de baño sea más fácil.

En conclusión, llevar a cabo pequeñas acciones durante el invierno nos ayudará a que en verano se mucho más fácil volver a bañarnos.