Consumo de drogas y su repercusión en la salud bucodental

Consumo de drogas y su repercusión en la salud bucodental

El consumo de drogas es uno de los grandes problemas que sufre un porcentaje importante de la población sin distinción de edad, sexo, cultura o religión. Para el 2019 en el mundo había más de 270 millones de personas entre los 15 y los 65 años que consumían drogas, y por desgracia, este número no disminuye, por el contrario, cada día aumenta más.

Según las estadísticas, la droga preferida continúa siendo el cannabis y derivados con una cantidad estimada de 188 millones de personas, mientras que los consumidores de opioides alcanzaron los 53 millones. Esto convierte el consumo de drogas en un problema de salud pública que requiere de la atención del aparato gubernamental, así como la concientización y educación del ciudadano común con respecto a los daños que produce en el organismo el consumo prolongado de las mismas.

Nuestro país no es ajeno al problema, pues según el Observatorio Europeo sobre Drogas para 2019 estimaba que 19,1 millones de adultos jóvenes (de 15 a 34 años) han consumido drogas en el último año (16%) y que el número de hombres (20 %) duplica aproximadamente al de mujeres (11%). Un 18,3% de las personas entre 15 y 25 años consumen cannabis en España, cifra que disminuye al 2,8% si se trata de cocaína. Respecto a las drogas sintéticas -como éxtasis o MDMD- los consumidores en España ascienden al 1,2%, mientras que de anfetaminas y metanfetaminas el consumo es de los más bajos de Europa (0.9%). No obstante, la heroína sigue siendo el opioide ilícito más común en el mercado de las drogas en Europa y es un importante contribuyente a los costos sociales y de salud relacionados con las drogas.

Conocer las estadísticas hace que se pueda tener una idea de lo grave que es el problema desde todos los puntos de vista, pues no solo se trata de un problema de salud individual, sino que como nos dice el porcentaje es un problema de salud pública, que implica a todos los actores de la sociedad, pues es un problema que afecta no sólo al individuo, sino al colectivo.

Cuando hablamos de la salud de las personas que consumen drogas, tenemos que considerar que al ser sustancias adictivas de larga data, los efectos negativos en la salud se ven con el paso del tiempo, y que los daños no son solamente físicos, sino que afectan todo el organismo internamente y en el peor de los casos, el resultado es irreversible.

Teniendo esto en mente, y entendiendo que la salud integral es deficiente cuando se trata de personas adictas a las drogas, uno de los puntos que requiere especial atención es la salud bucodental, pues a largo plazo los daños que estas producen pueden derivar en enfermedades graves.

Para hablar del daño que ocasionan las drogas en la cavidad bucal, contamos con la experiencia del equipo de Clínica Íntegra, especialistas en salud y estética dental, quienes solventarán todas las dudas con respecto a este tema tan delicado y de la atención odontológica que requieren los pacientes adictos a ellas.

Tipos de drogas y sus efectos en la salud bucal

Existen diferentes tipos de drogas y cada una afecta de una manera especial el organismo, algunas afectan en mayor cantidad la salud bucodental, provocando enfermedades como el bruxismo, cáncer orofaríngeo, caries dental, leucoplasia (lesión blanquecina precancerosa), necrosis del paladar, sensibilidad dental, xerostomía (sequedad bucal), enfermedad periodontal, erosión del esmalte, etc., siendo las drogas más dañinas para la cavidad bucal las siguientes:

  • Marihuana: El consumo de esta droga puede ayudar a la aparición de cáncer en la boca; ya que se interrumpe el flujo de la sangre en esta zona. Además de caries, enfermedades en las encías y sequedad dental. Por último, aunque con esta droga los efectos suelen tardar mucho más que con drogas más fuertes, no dejan de existir ni de afectar la salud oral.
  • Heroína: Tiene como consecuencia caries dental, boca seca, bruxismo (o rechinamiento dental), desgaste y enfermedad en las encías. Además, a esto se le puede sumar hongos en la boca, infecciones virales y decoloración en la lengua.
  • Éxtasis: El 99 % de las personas que la consumen tienen el síndrome de la boca seca, lo que aumenta las probabilidades de que aparezca la caries debido a la poca hidratación de la cavidad bucal. A su vez son propensos a sufrir de enfermedades en las encías. Otro problema derivado de su uso es el bruxismo, lo que ocasiona fuertes dolores mandibulares y de cabeza.
  • Metanfetamina: Esta es una de las drogas más peligrosas y afecta rápidamente la cavidad bucal, su daño es conocido como boca de metanfetamina. Los consumidores de esta droga suelen tener los dientes laterales cariados y desgaste en las zonas de las encías, otros efectos pueden ser los dientes ennegrecidos, manchados, podridos, desprendidos o astillados. Gracias a que su composición son ácidos (a niveles muy altos) ablandan el esmalte dental, hasta puede eliminarlo en semanas (por lo que los efectos se ven muy rápidamente). Otra repercusión de su uso es el bruxismo generado por la ansiedad, así como la boca seca, lo que ayuda con la proliferación de bacterias y la aparición de caries dentales,

A su vez, el consumo de drogas tiene otras consecuencias a nivel general, algunas de estas pueden ser:

  • El consumo de tabaco ayuda a que las encías pierdan oxígeno y soporte óseo, por lo que los dientes lucen amarillos -lo que comúnmente se llama manchas dentales-. Por lo general, los consumidores de tabaco suelen tener halitosis severa (mal aliento) motivado a los problemas que tienen en la cavidad bucal.
  • La cocaína a largo plazo se relaciona con la descamación epitelial, eritema gingival y ulceración, y la destrucción irreversible del hueso alveolar. Los daños ocasionados por ella no solamente se limitan a los dientes, ya que su uso continuo puede llegar a perforar el septum nasal y paladar, producir lesiones gingivales y dificultad para masticar.
  • El consumo de drogas se suele relacionar con trastornos en el sentido del olfato como la sinusitis crónica, y con dientes fracturados. Fumar cocaína y crack hace más probable la aparición de úlceras y quemaduras en labios, cara y en toda la cavidad bucal y garganta.
  • El alcohol origina inflamación en los tejidos orales, sequedad, temblores en la lengua, caries, enfermedad periodontal (lo que puede derivar en la pérdida definitiva de piezas dentales y la necesidad de prótesis dentales), así como también debilidad en las glándulas salivales.

Atención odontológica del paciente adicto a las drogas

En primer lugar hay que tomar en cuenta que el odontólogo debe tratar a los pacientes adictos a las drogas, como trataría a cualquier otro, pues es fundamental para poder brindarle una atención óptima que el paciente se sienta cómodo y logre una relación de confianza, ya que el profesional debe saber qué drogas consume y con qué frecuencia, ya que de desconocer estos datos, cualquier procedimiento en lugar de ayudar, puede empeorar la condición preexistente.

Teniendo la información correcta, el odontólogo deberá trabajar de forma especial, tomando en cuenta que el paciente debe ser tratado con respeto, cuidado y buscando minimizar siempre las posibilidades de recaída, por lo que lo ideal es contar con un equipo multidisciplinario de equipo quirúrgico y anestesiólogos que puedan sustituir las drogas propias de una intervención por barbitúricos de acción corta, clonidina o metadona, a su vez, se debe considerar que los pacientes adictos pueden desarrollar tolerancia a ciertos medicamentos.

En lo que se refiere a procedimientos no invasivos o no quirúrgicos, lo ideal es trabajarlos de forma conductual basándose en trabajo personal. Para esto es fundamental una buena comunicación entre paciente y odontólogo, ya que el profesional deberá intentar explicar los procedimientos y trabajarlos desde la empatía y la educación de los problemas que puede generar y que genera el consumo de drogas.

Para los odontólogos es fundamental conocer los efectos que tienen las drogas en el organismo, pues a la hora de tratar a pacientes adictos a ellas, necesitan tomar en cuenta cosas como que los consumidores de cocaína son más propensos a sufrir de hemorragias agudas o complicaciones cardíacas. Así como también deben estar atentos a ciertos síntomas o manías como lo son la irritabilidad, inquietud o hiperactividad, sobre todo a la hora de la atención, ya que se pueden presentar accidentes si el paciente está muy agitado durante la revisión o trabajo en la cavidad bucal.

Si bien es cierto que a hay demasiado bombardeo de información sobre las drogas y los daños que estas le ocasionan al organismo, también es cierto que por lo general esta educación no es profunda y queda siempre sobre el tapete, por lo que es importante que se profundice en dar a conocer todos los efectos negativos que su consumo trae consigo.

Para ello, lo ideal es consultar fuentes oficiales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA), así como también con profesionales de la medicina, en especial cuando se tiene en casa adolescentes o adultos jóvenes que necesitan una información más certera y veraz, para mantenerse lejos del peligro que significan las drogas.