Se venden trabajos universitarios

Se venden trabajos universitarios

Últimamente ha causado mucho revuelo en los medios de comunicación el tema de la compra-venta de trabajos universitarios pero la realidad es que esto es algo que se lleva haciendo toda la vida. Colegio, instituto, universidad… ¿quién no se ha copiado un trabajo del compañero porque no le ha dado tiempo a hacer el suyo? Y estoy segura que incluso hay quien pagaba para que se los hicieran. El revuelo actual es porque hay quien ha creado empresas para ello, un oficio que está a caballo entre lo legal y lo ilegal en nuestro país.

Podríamos decir, sin equivocarnos, que vender trabajos universitarios es ilegal a nivel académico, del mismo modo que lo es comprarlos, pero a nivel ciudadano es sólo un trabajo más, al menos por ahora. Ante la ley, no se está haciendo nada malo, y por eso, aunque no nos parezca ético, debemos ponernos un punto en la boca al hablar de este tema.

Tus Trabajos Universitarios

La web Tus trabajos Universitarios es una de las más conocidas en nuestro país, de hecho, ha aparecido en diferentes medios de comunicación a lo largo de este último año. En ella, educadores y profesionales de diferentes sectores ofrecen sus servicios para completar los trabajos universitarios que el interesado no pueda o no quiera hacer, y hay que decir que es un servicio que está teniendo un gran éxito entre el público estudiantil.

No obstante, hay que dejar clara una cosa, el fraude lo comete el alumno, no ellos, por lo que tanto si estás de acuerdo con su trabajo o no, hoy por hoy no hay nada que reprocharles, salvo quizá la ética moral que ponen en entredicho pero que, al fin y al cabo, otras muchas profesiones también hacen, tales como la publicidad, el marketing, etc. Además, hay que dejar claro que este tipo de negocio no engaña a nadie, te explican desde el primero momento quienes son, a qué se dedican y los precios que tienen, si tú (bajo tu propia cuenta y riesgo) decides comprarles un trabajo universitario, lo haces sabiendo los pros y los contras de este acto, y sin ningún tipo de treta.

Por eso mi opinión al respecto es tan tajante. Este tipo de empresas, nos gusten o no, no hacen nada fuera de lo que es legal ni “embaucan” a nadie para sacarles un dinero. De hecho, la mayoría de alumnos que recurren a ellos los encuentran en Internet tras hacer búsquedas online en buscadores como Google o Yahoo a través de palabras como: comprar TFM (trabajo fin de máster) o comprar TFG (trabajo fin de grado. Es decir, que saben perfectamente lo que están buscando antes de darse de bruces con web de profesionales y particulares que hacen este tipo de servicio.

¿Significa eso que yo pagaría 500 euros por mi trabajo fin de máster? Pues no lo sé. Hoy por hoy creo que no, pero tampoco creo que debamos tachar de indecentes a todas estas empresas ya que, al fin y al cabo, sólo son eso, empresas, que ofrecen un servicio que tú puedes contratar o no en base a tus intereses, inquietudes y opiniones. Si luego la universidad descubre que el trabajo no lo has escrito tú, mala suerte amigo.

María, nombre ficticio, asegura que puede llegar a ganar 1300 euros mensuales ofreciendo este tipo de servicio: “Tengo bastante experiencia en TFGs y aconsejo lo mejor que sé y puedo. Sé cómo se comportan los tutores y por ello aconsejo a los alumnos que muestren interés con ellos aunque sea por correo electrónico”, explica para evitar que los profesores descubran que no están realmente haciendo el trabajo.

Susana, otro nombre ficticio, es profesora de inglés a tiempo completo y realizadora de trabajos para universitarios a tiempo parcial: “Esto lo hago para seguir investigando dentro de mi ámbito, aunque también para sacarme un sobresueldo”, declara. Y asegura que pese a ser docente este tipo de trabajo no le supone ningún tipo de debate moral ya que se trata de un trabajo rutinario y no denota lo buen o mal profesional que vaya a ser dicho alumno en un futuro.

¿Y tú, comprarías o venderías trabajos universitarios?