Vivir Barcelona desde un edificio singular

Vivir Barcelona desde un edificio singular

Visitar Barcelona, ya sea por motivos de trabajo o por vacaciones, siempre es un acontecimiento para quien ama las grandes ciudades, pero también las ciudades hermosas, trazadas y talladas a la medida del hombre y de su ideal de belleza urbana, de armonía arquitectónica, edificios que hablan un lenguaje mágico con sus ornamentos y sus originales y sorprendentes soluciones arquitectónicas.

Barcelona es una ciudad que mira al Mediterráneo, moderna y cosmopolita. Integra en su historia y sus vestigios urbanos más antiguos barrios medievales y góticos, y cuenta en sus edificaciones más singulares con el mejor y más bello exponente del movimiento Modernista y de vanguardias del pasado siglo XX. Emblemáticos edificios de Barcelona como La Sagrada Familia, obra cumbre de Gaudí y del movimiento Modernista, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Barcelona desde sus orígenes romanos siempre ha sido una ciudad comercial, y esta dinámica sentó las bases del acervo cultural del que goza, siempre a la vanguardia, con un impresionante patrimonio histórico-artistico: Museos, exposiciones, muy variada oferta de representaciones teatrales, música, ópera, etc.

La cultura popular es otro de sus grandes atractivos, tanto en tradiciones religiosas como la celebración anual de las Fiestas de la Mercè, como otras más populares, donde se puede disfrutar de una gastronomía innovadora y conocida mundialmente a través de prestigiosos chefs. La exquisita producción de la huerta de proximidad, los pescados, el aceite de oliva, vinos espumosos… Todo forma parte del mismo universo de armonía y sensibilidad que produce el Mediterráneo para las ciudades que lo circundan, una gastronomía de culto al alcance de todos.

Como ciudad para los negocios es una de las más importantes del mundo. Actualmente sus parques empresariales y el centro de congresos y exposiciones atraen las más variadas ferias internacionales, mostrándose como una ciudad acogedora para los visitantes y hombres de negocios, que ofrece además de todos los atractivos que hemos destacado, hermosas playas urbanas, campos de golf muy cerca del mar, deportes náuticos, puertos deportivos. Y también próximas se encuentran las imponentes cordilleras del Pirineo, para rutas de montaña.

Por todo esto, visitar Barcelona no es como ir a una ciudad más… Debes disfrutarla desde su misma esencia, para poder contagiarte de su magia y creatividad.

Un hotel  en el centro de Barcelona, y a su misma altura

Si buscas algo diferente en tu visita a Barcelona tal vez lo encontrarás si te alojas en el apartahotel  Mercer House Bòria BCN, ubicado en Barcelona centro. Este fantástico establecimiento cuenta con 11 habitaciones amplias y luminosas, con un cuidado diseño, de distingas caterorías: Superior, Loft, Junior Suite, Suite y Gran Suite, para que puedas elegir la más conveniente para tu estancia. También cuenta con apartamentos turísticos de tipo loft, en un barrio vibrante, moderno y con un profundo poso histórico.

Este complejo hotelero se encuentra situado en el barrio de El Born, muy próximo a la Basílica de Santa María del Mar, el Museo Picasso, el mercado de Santa Caterina, en una zona muy comercial, con las tiendas más modernas, que te van a sorprender.

EL apartahoteL MERCER HOUSE BÒRUA BCNl ofrece todos los servicios de un magnífico hotel: Recepción las 24 horas, servicio de Conserjería, WI-FI gratuito en todas sus instalaciones y en las habitaciones, calefacción y aire acondicionado, habitaciones insonorizadas, servicio de lavandería y tintorería, servicios de mensajería y reprografía, consigna, alquiler de coches y bicicletas, peluquería, plancha y cuna bajo petición. En el diseño de MERCIER HOUSE BÒRIA BCN se ha tenido como premisa el confort del cliente, al estar ubicado en un edificio histórico que conserva los tesoros arquitectónicos originales, con la integración de elementos modernos.

Parque Güell, un sueño de Gaudí

Un lugar en el que sumergirse literalmente en un mundo mágico, onírico, es el Parque Güell de Barcelona. Fue concebido inicialmente como un jardín privado para aristócratas, y financiado por el conde Eusebi Güell. Y es una muestra del prodigioso genio creativo de su autor, el arquitecto Antoni Gaudí. Pero en 1926 se abrió al público para que todo el mundo pudiera disfrutar de tanta belleza.

La sutiliza y extravagancia con que Gaudí proyectó el Parque Güell se mantienen vivas dentro de este recinto situado en la zona alta de Barcelona. Tiene edificaciones únicas y sorprendentes, jardines exuberantes, fuentes, la famosa salamandra como talismán de muchas de sus representaciones, a la entrada, la luz del sol y de la ciudad y del mar reflejada una y mil veces en los miles de cerámicas multicolores que conforman el mosaico con que se rematan muros, bancos, fuentes, siempre líneas curvas, suaves, redondeces que se funden con el aire, con los paseos sinuosos, inspirados en la naturaleza misma, la fantasía continua que supone adentrarse en tanta belleza. Debes vivirlo.