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La periodoncia un enemigo silencioso

Cuando se habla de periodoncia entre amigos o con la familia, muchas veces alguien dice que solo va al dentista cuando algo le duele mucho. La típica frase que escuchamos y que nos parece de lo más normal.

El caso es que cuando hablamos de la periodoncia, lo hacemos de la salud de nuestras encías y del hueso que se encarga de sostener los dientes. Lo cierto es que el temor que se tiene a acudir al dentista puede acabar en un problema importante.

No es cuestión solamente de ignorar un dolor de muelas. Piensa que las encías se van deteriorando en silencio, no avisan, hasta que llega el día en que uno nota que los dientes han empezado a moverse o que sangran cuando te cepillas.

¿Qué es la periodoncia y las razones por las que no duele al principio?

Debes pensar que los dientes son como si fuesen las raíces de un árbol, las encías y el hueso son el suelo que los sujeta. En la odontología, como nos confirman los expertos de la clínica Dra Eva Marcos, la periodoncia es la que se encarga del suelo. Por lo tanto, de las encías, los ligamentos periodontales y los huesos alveolares, algo que cuando va bien no nos acordamos de ello, pero que cuando falla provoca que los dientes pierdan su anclaje.

Lo que ocurre es que la piorrea, que es como se llama a la enfermedad periodontal, avanza en silencio. Vamos con sus fases más importantes:

Gingivitis

Se inflaman las encías al acumularse placa bacteriana. Los síntomas son sangrado al cepillarse, encías rojas o que están hinchadas, algo que es reversible cuando se tiene una buena higiene bucal.

Periodontitis

La placa pasa a endurecerse a sarro debajo de la encía de tal manera que se forman bolsas en las que se acumulan las bacterias. Lo que hace el cuerpo es responder con una inflamación crónica que va destruyendo los huesos y los ligamentos. Aquí, sin tratamiento de profesionales, no hay marcha atrás.

Lo peor que ocurre es que la periodontitis no duele y se puede sufrir muchos años sin notarse. Solamente se empieza a sufrir cuando se pierde un treinta o cincuenta por ciento del hueso: hablamos de dientes flojos, abscesos o un mal aliento crónico. Aquí el daño es algo irreversible.

¿Por qué no hay dolor? Pues podemos decir que es un daño que es de carácter crónico y no es agudo. Se asemeja a la típica gotera que va erosionando las paredes poco a poco. Aunque el cuerpo se adapta, el deterioro continúa.

El problema del miedo al dentista

Muchas personas evitamos el dentista por miedo a los dolores, la factura o el medio de lo que me encontrarán, pero lo cierto es que en la periodoncia, el ignorar el problema nos causa más dolor a la larga.

Mi hermano, después de mucho insistirle, fue al dentista; tenía 46 años, fumador, encías sangrantes desde hace muchos años, aunque nunca le dolía. Le faltaban 4 dientes y el resto bailaban. Sufría de periodontitis avanzada que se podría haber parado en una gingivitis.

Los miedos se alimentan de las experiencias que se vivían por los métodos de hace años. Taladros sin anestesia, dentistas que tenían escasa empatía. Ahora la odontología es distinta. Se usa anestesia más eficaz, sedación consciente para las personas que sufren de ansiedad, láser en vez de bisturí, pero el trauma continúa.

Realmente, una revisión periodontal puede durar media hora en algunos casos. Se hacen unas radiografías, se miden las bolsas gingivales y un raspado si es preciso.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

No todo el mundo desarrolla periodontitis. Existen una serie de predisposiciones que debes conocer:

  • Mala higiene: no cepillarse lo debido o no usar hilo dental. La placa es el enemigo más importante.
  • Fumar: se reduce el flujo sanguíneo en las encías. Esto ayuda a que aparezcan las bacterias. Los fumadores tienen cinco veces más riesgo.
  • Diabetes: tener la glucosa alta alimenta las infecciones. Cuando hay poco control glucémico, se destruyen más las encías.
  • Genética: si tus padres la tuvieron, es más probable que tú la tengas.
  • Estrés crónico: aumenta el cortisol y se reducen las defensas locales.
  • Cambios de carácter hormonal: embarazo y menopausia. Las hormonas inflaman las encías más sensibles.

Si cuentas con dos o más de ellos, lo mejor es que te hagas una revisión.

¿Qué síntomas no hay que ignorar?

Hay gente que piensa que “Si no duele, no ocurre nada” y esto es erróneo y hay que estar atento a una serie de señales.

  1. Sangras al cepillarte los dientes o cuándo usas hilo dental.
  2. Tienes las encías rojas o brillantes y se desprenden del diente
  3. Mal aliento que persiste en el tiempo
  4. Dientes más largos de lo normal
  5. Sensibilidad al calor o frío en determinadas zonas.
  6. Dientes que se mueven o que se separan.

Cuando veas dos o más de estos puntos en tu día a día, debes pedir cita. La periodontitis leve se puede parar en una sola cita. La avanzada necesita cirugía.

¿Cómo es el diagnóstico?

El diagnóstico no es tan invasivo como la gente piensa. El miedo suele venir de lo que se desconoce. Vamos a ver mejor qué es lo que ocurren en la consulta del dentista:

Exploración visual

El periodoncista mira las encías, dientes y las bolsas.

Sonda periodontal

Un instrumento fino lo que hace es medir la profundidad de las bolsas gingivales, donde de uno a tres mm es algo normal y cuando es más de cinco es patológico.

Radiografía panorámica

Aquí es donde se ve el hueso perdido. Se puede decir que es una foto rápida.

Diagnóstico

Te explica el grado (del I al IV) y el plan de tratamiento.

La duración puede oscilar en una media hora, sin dolores y solo dándote información de la situación.

Tratamiento paso a paso

Os lo contamos:

Fase 1: Raspado y alisado radicular («limpieza profunda»)

Muchos de los casos se solucionan aquí. Se hace mediante anestesia local. En el raspado se limpia debajo de la encía para quitar el sarro. En el alisado, se suaviza la raíz para que la encía se reapegue.

Se va a dividir entre dos y cuatro sesiones por cada semicírculo bucal. Es algo que duele menos que una muela con caries. La recuperación es de 24 horas .

Fase 2: Mantenimiento

Después de hecha la limpieza, se debe visitar cada 3 o 6 meses. Hay que tener un cepillado correcto+hilo+enjuague con clorhexidina. El 90% mantiene los resultados.

¿Qué se hace en los casos avanzados?  Cirugía periodontal

Si existe más de un 50% hueso perdido: Se hacen injertos de encía de cara a cubrir las raíces expuestas. Membranas + injertos para la recuperación del hueso.

Cirugía plástica periodontal: Se reposicionan las encías. Hoy se hace con láser, menos sangrado y la recuperación es mucho más rápida.

¿Cuáles son los mitos que alimentan el miedo?

Estos son los más habituales:

Mito 1: «La periodoncia sale carísima»

Lo cierto es que una limpieza en profundidad cuesta del orden de unos 400€ por arcada. Ignorar esto puede acabar con la pérdida del diente e implantarlo cuesta 1500€.

Mito 2: «Duele mucho»

Actualmente, la anestesia es efectiva en un 99%. El postoperatorio es manejable utilizando ibuprofeno.

Mito 3: «Es solo cosa de fumar»

Cerca de la mitad de los adultos en nuestro país la padecen con independencia de sus hábitos.

Mito 4: «Si no molesta, no urge»

Puedes perder un diente sin darte cuenta. Un implante no reemplazará el hueso perdido.

¿Qué se puede hacer para prevenir?

Lo mejor es cepillarse por espacio de dos minutos diarios con pasta que tenga flúor. Utilizar el hilo dental a diario, aunque pueda dar pereza, lo que ayuda a eliminar buena parte de la placa interdental. Si tienes implantes u ortodoncia, un buen irrigador dental es necesario. De la misma manera, usa enjuague antiséptico.

Dejar de fumar es algo de lo más necesario, puesto que se oxigenan mejor las encías. No te olvides de reducir los azúcares y aumenta la cantidad de omega 3 que tomas.

No te olvides de acudir a las revisiones cada seis meses, que por 40€ pueden ayudarte a seguir con una buena salud bucal.

La evolución de la periodoncia

En estos últimos años hemos visto cómo el láser ha llegado para ser mucho menos invasivo que el clásico bisturí. Existen biomateriales que se encargan de regenerar el hueso natural. Existe la sedación para los que tienen miedo al dentista. Mediante escáneres 3D ahora es posible planificar los tratamientos.

La verdad es que visitar al dentista en 2026 es parecido a ir al mecánico que tiene diagnóstico mediante ordenador. Todo es preciso y se puede predecir.

Al final, en tus manos está el control de tu salud dental

La periodoncia es biología, es la suma de las bacterias más el tiempo, lo que da lugar a una destrucción silenciosa. A pesar de ello, con conocimiento sobre lo que hay que hacer, es posible pararla.

Aunque el miedo al dentista es comprensible, realmente es irracional. Si ignoras una periodontitis, esto te puede quitar dientes y salud. Deseamos que todo esto que os hemos comentado ayude a que toméis cartas en el asunto y veléis por vuestra salud dental.

 

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