Cómo el estrés crónico puede afectar a nuestra salud

Cómo el estrés crónico puede afectar a nuestra salud

Seguramente todos oímos hablar alguna vez del estrés, puede que conozcamos a alguna o varias personas que sufran de estrés o posiblemente nosotros lo hayamos experimentado en alguna ocasión ya que, por nuestro modo de vida, nuestra cultura, las condiciones de trabajo actuales… todo ello hace que el estrés esté muy presente en la sociedad actual. Todo va bien, incluso es positivo si el estrés es puntual, si responde a una necesidad concreta, ya que es una respuesta natural de alerta de nuestro organismo ante uno o varios sucesos novedosos, obligándonos a mantenernos despiertos y activos Es una señal de alarma que dispara las hormonas de la adrenalina, responsables del aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial y el cortisol, principal hormona del estrés. Sus funciones son el aumento del nivel de azúcar en sangre, aumento de la concentración y la actividad cerebral para la toma de decisiones rápidas, mientras deja en suspenso otras funciones del organismo importantes, tales como la renovación de tejidos, alteración de las respuestas del sistema inmunológico, suprime el sistema digestivo, varía el sistema reproductor…

Nuestro propio organismo pone limitaciones al estrés, una vez pasada la amenaza, los niveles hormonales vuelven a la normalidad y, con ellos, las respuestas corporales que desencadenaron. Es lo que conocemos como momentos estresantes o situaciones de estrés agudo como puede ocurrir cuando nos presentamos a un examen. Así, para que esto no ocurra en un momento tan trascendental como un examen, nosotros os recomendamos que acudáis a Oposiciones AGE, donde son conscientes de ello y se dedican desde hace 14 años a preparar oposiciones de un modo online, para adaptarse a las necesidades del alumno, a las distintas administraciones públicas, como pueden ser la administración local, la del Estado o la Xunta de Galicia, de tal forma que al llegar a la fecha del examen no haya estrés. También nos han recomendado oposicioneauxiliaradministrativo.com con más de 10 años de experiencia.

El problema surge cuando estos niveles de estrés se mantienen de forma constante en el tiempo, del mismo modo que el factor que lo desencadena también permanece de forma invariable y continua a lo largo del tiempo, pudiendo llegar a afectar de forma negativa la salud física y mental de la persona que lo sufre y que se conoce como estrés crónico. Estudios realizados en neuroendocrinología demuestran que cuando se sufre un proceso de estrés crónico, este repercute en el balance hormonal y en los sistemas endocrino e inmune y, en última instancia, en la salud de la persona que lo sufre, propiciando el desarrollo de múltiples enfermedades como pueden ser:

  • Depresión. El estrés crónico disminuye la presencia de la dopamina, la hormona del bienestar, lo que provoca que la persona se vuelva más irritable, que necesite realizar un mayor esfuerzo para controlar sus emociones, pierda el control, se produzca el cansancio, agotamiento…
  • Enfermedades coronarias. La adrenalina aumenta el bombeo de la sangre y dispara la tensión arterial, por lo que puede producirse aumento de la frecuencia cardíaca con palpitaciones, taquicardias, e incluso posibilidades de sufrir un ataque cardíaco, embolia, infarto cerebral…
  • Trastornos digestivos. La ansiedad provoca que se coma con una mayor rapidez provocando gases, al mismo tiempo que se aumenta la acidez del estómago lo que puede producir úlceras de estómago, problemas digestivos, reflujos, diarreas, estreñimientos, náuseas, colon irritable…
  • Problemas dermatológicos. Un exceso de adrenalina en el cuerpo puede desarrollar acné, eczemas, alopecia, sequedad en la piel, debilidad en las uñas…
  • Trastornos endocrinos. Provocando la aparición de una diabetes de tipo II, problemas de obesidad…
  • Debilitamiento del sistema inmunológico. Con niveles de defensa bajos lo que provoca una indefensión frente a virus y bacterias.
  • Trastornos sexuales. El desajuste hormonal puede derivar en alteraciones de los ciclos menstruales, disminución del apetito sexual, problemas de infertilidad en hombres y mujeres…
  • Deterioro de la memoria, pérdida de poder de concentración, aumento de las posibilidades de padecer Alzheimer…

El estrés puede estar detrás de otras enfermedades

El estrés crónico parece estar detrás de dos enfermedades como son la depresión y la enfermedad de Alzheimer que, aunque son distintas, tienen algunos síntomas similares, como pueden ser problemas de memoria, pérdida de interés por aquellas cosas o lugares que antes le resultaban agradables o placenteras, tener problemas para tomar decisiones, dormir demasiado o tener problemas para dormir, sentirse triste, irritable, de mal humor, presentar apatía social, cansancio, fatiga… Si bien es cierto que todos estos síntomas cuando se sufre una depresión mejoran notablemente al tratar el problema de base. Así, según estudios publicados en la revista Neurology, se dice que la depresión hace que la demencia sea más probable en el individuo que la ha sufrido, del mismo modo que cuantas más veces una persona sufra depresión mayor es el riesgo de desarrollar una demencia, pero desconocen cuáles son los mecanismos que conducen a ella ni por qué se desarrolla.